Ha muerto Marcos Ordoñez y siento un gran dolor. Curiosamente ningún medio ha citado que en la segunda revista en la que colaboró, después de Fotogramas, fue en el primer Ajoblanco. Escribió un importante articulo sobre Nuevo Periodismo y quizá el primero sobre teatro, defendiendo al LLiure y criticando los teatros madrileños que se llevaban todas las ayudas. Fue en el numero 41, enero de 1979. Había empezado a colaborar en 1978. Y en la redacción de Ajoblanco de la calle Carders fue donde conoció a la que fue su musa y compañera de vida, PepitaGalvany, que era la súper secretaria de redacción de Ajoblanco desde 1977.
Marcos era un tipo duro y tierno, lector obsesivo, amante de la cultura y de la libertad. Un periodista joven, crítico y muy entero, en el que ya se adivinaba un futuro prometedor. Mantener viva su memoria es uno de nuestros objetivos.