Por fin una exposición del underground y de la contracultura de los años 70 en Catalunya. Fueron unos años de creatividad desbordante, sin cánones impuestos, vividos al margen de prebendas, partidos e instituciones. Las incoherencias del régimen franquista en su decadencia, la persecución centrada en los partidos políticos marxistas e independentistas, y la distancia geográfica que nos alejaba del centro neurálgico del poder, posibilitaron unas grietas por las que se coló una parte de la juventud inquieta y conectada con las corrientes contraculturales que llegaban de fuera.
Durante unos años de inestabilidad política por la lucha entre franquismo y democracia, esa juventud pudo vivir en unos márgenes libertarios. Fue por necesidad existencial urgente de escapar de las garras del autoritarismo en tiempos de rock and roll, contracultura y del mayo del 68 francés. No fue fácil. Costó agobios, multas, secuestros, palos, juicios y detenciones. Sin embargo, la imaginación y el entusiasmo desbordaron los muros y cualquier tenaza.
No solo se luchó por normalizar la sexualidad, el feminismo y la lucha homosexual en favor de la igualdad de derechos, también se elaboraron alternativas de medicina natural, se desarrollaron las luchas ecológicas, estudios acerca de las energías blandas y de la agricultura ecológica. En psiquiatría se luchó por acabar con los electroshocks y los manicomios. Nació la objeción de conciencia y la lucha por la amnistía, también de los presos comunes.
Las puestas en práctica de otras formas de vida hizo posible muchas de las mentalidades y libertades civiles que hoy disfrutamos en nuestra cotidianidad sin apercibirnos de que tienen un origen y de que nada es como antes del 68.
Agradezco a Jordi del Rio el encargo que me hizo como comisario, a todo el equipo del Palau Robert su labor y a Canti Casanovas, el socio insuperable que es tan autor de la expo como yo. También agradezco a Dani Freixes, arquitecto de la muestra, y a la diseñadora Gemma Villegas por el ingenio desarrollado, y por supuesto a los muchos protagonistas de nuestra generación que han prestado materiales y compartido informaciones y consejos sin los que nuestra labor no hubiera sido posible.
Para acabar, resalto que todos los materiales utilizados son solo de aquellos años vividos entre dos mundos.