Visita la exposición Ajoblanco Libertario 1977

Ajoblanco

Blog

El Ajo visto por Enmedio

Miércoles, 15 Marzo 2017 13:57

¿de qué estaba hecha esta otra realidad paralela? Las de Enmedio nos reunimos el otro día con los del Ajo y con un montón de gente más para asomarnos juntos a ese otro mundo y ver si, al hacerlo, conseguíamos comprender un poquito mejor el nuestro de ahora. Esto es lo que vimos.

Lo primero de lo que nos percatamos al hojear colectivamente las páginas del pasado fue de que, para ellos, la acción política no consistía tanto en la toma del poder mediante un partido político como en la producción de unos nuevos valores. ¿Valores?, ¿qué valores? Pues valores como la comunidad, por ejemplo, o como el de la cooperación, o el de la unión. Valores que no los entendían en un sentido moral sino en un sentido más bien Nietczcheano: la vida, y nada más que la vida, era la que disponía de potestad suficiente como para discernir lo importante de lo que no lo era, y lo hacía a cada paso, en un millón de decisiones cotidianas. “Sin producir nuevos valores”, decían entonces, “la revolución está destinada a reproducir el viejo mundo una y otra vez; por siempre jamás”.

Otra cosa que observamos al leer la revista juntos es que muchas de las páginas del Ajo aludían a la represión. La represión acechaba entonces por todas partes: en la familia, en la escuela, en el hospital, en el cuartel, en la fábrica… Y la respuesta frente a tanta represión era la aventura. Escapar de la trama represiva se hacía lanzándose a vivir una vida llena de aventura. De aventura y de cuerpo, claro. Nietzche otra vez: “Lo grande está en el cuerpo, en la vida”. Para los Ajistas el cuerpo no era un sujeto, ni un objeto, era algo mucho más rico que todo eso, más complejo y más desconocido también. Por esos mismos años, Octavio Paz distinguía entre “signos de cuerpo” y “signos de no-cuerpo”, el materialismo marxista estaba, según él, cargado de signos de no-cuerpo.“No basta con hablar de la materia para hablar del cuerpo”, decía. En este sentido, los primeros Ajos eran más pazistas que el Paz.

Más cosas: la revolución. La revolución del Ajo era una especie de contagio. Algo que no pasaba ni por la concienciación, ni por el discurso. Contagio, contagio y afecto. Para ellos, la manera de entender el mundo era implicándose en él, no había otra: para hablar de algo tenías que haberlo vivido. ¿Y para nosotros?, ¿cómo es la manera que tenemos nosotros de entender el mundo? Aquí dio comienzo nuestra réplica. Hemos de reconocer que nos costó un poco afrontar esta segunda parte del encuentro sin caer en la derrota, ni en el “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Creo que al final lo logramos en parte.

Para empezar dijimos que aunque en ocasiones nuestro tiempo puede ser muy pero que muy represivo, no es la represión su característica principal. Es algo mucho peor. Si el poder represivo de los 70 hacía a las personas obedientes, el nuestro nos hace dependientes. “Más que imponer”–dijimos– “nos seduce y nos deja atrapados en él; atrapados y endeudados”. Por eso mucha gente se cree libre hoy, porque se mira en el espejo del pasado represivo y ve que los tiempos han cambiado sin comprender bien cómo lo han hecho. Por norma general, los que más libres se creen hoy suelen ser los que más sometidos están.

Cuando salió a relucir el cuerpo en nuestra conversación, tampoco fue fácil plantarle cara. Siguiendo con el esquema de Octavio Paz, defendimos que hoy, aun estando rodeados más que nunca de signos de cuerpo por todas partes, el cuerpo está completamente ausente. Nunca antes se ha representado el cuerpo tanto como ahora, hoy el cuerpo lo ocupa todo: nuestros pensamientos, nuestras conversaciones, nuestras pantallas… Y sin embargo, está ausente. Es como si se tratase de un cuerpo que no logra nunca hacerse cuerpo, un cuerpo que no cobra cuerpo. Un cuerpo que cuanto más se muestra, más se esconde.

La expansión total del capital fue otro de los asuntos que tratamos en esta segunda parte. Cambio fundamental acontecido en nuestras sociedades desde los tiempos del primer Ajo hasta hoy. “El capital lo ha ido ocupando todo; todo ha ido adquiriendo forma de empresa: los gobiernos, las instituciones, los individuos…” Definitivamente, la búsqueda de beneficios es el motor de todo comportamiento contemporáneo, la máquina que pone en marcha nuestras vidas. “Hoy no queda nada que no se intente rentabilizar, desde la hospitalidad hasta el intercambio de saberes o la solidaridad. Incluso nosotros mismos nos vemos muy a menudo como marcas comerciales”. Y una vez dicho esto nos pusimos todos tristes.

Y así nos hubiéramos quedado si no fuese porque justo en ese preciso momento nos acordamos del 15M y de todo lo que nos enseñó. El 15M, esa fuerza sin nombre que nos arrancó de la soledad haciéndonos sentir que lo que hacíamos participaba de algo común. "Una fuerza que si pudo formarse en cualquier lugar", dijimos, "puede volver hacerlo en cualquier momento", y sobre tantos planos que nada ni nadie podrá nunca llegar a totalizarlos. El 15M nos enseñó que en cada detalle de la existencia está contenida la forma de vida al completo y eso abre nada más y nada menos que la posibilidad de la revolución otra vez. Esta idea nos colocó a todos los asistentes en una misma frecuencia espacio-temporal, de repente todos nosotros, los del Ajo, las de Enmedio, todos los de la sala coincidimos en un mismo plano, y ahí nos quedamos, con una sonrisa pintada en la cara y una misma idea saltando en todas nuestras cabezas: REVOLVEMOS.

El Ajo visto por Enmedio

Otras entradas del Blog Ajoblanco

||||||||
Leer más

Ajoblanco Libertario 1977 por Chesck Boldú

La exposición "Ajoblanco Libertario 1977" se realiza después de doce trabajosos años de conversaciones y negativas de todas las autoridades, comisarios y directores de centros culturales y museos de Barcelona.

Lunes, 24 Abril 2017
||
Leer más

Khaled Helioui: Nunca ha habido tantas oportunidades para el cambio.

Aurora Vélez, antigua colaboradora de la segunda etapa de Ajoblanco, nos manda esta entrevista que ha realizado a Khaled Helioui. Khaled Helioui es puntual, certero, políglota y viajero. Su nombre quizás no les diga nada, porque le va la acción y no los galones, y sin embargo nuestras vidas están cambiando y en parte es gracias a él. 

Sábado, 22 Abril 2017
|||
Leer más

Ajoblanco recomienda: La guerra de Idoia Montón

Exposición de Idoia Montón en La Escocesa La guerra pintada no es bitono, a pesar de tanta ceniza. Sería inútil describir qué sucede en estas pinturas que Idoia expone. No dan vacíos, están repletas, no sirven para especialistas en públicos, acuden al uno a uno, en pelea colaborativa. Por Javier Peñafiel.

Martes, 18 Abril 2017